Psicosis aguda

Un episodio psicótico agudo (acceso delirante agudo) puede ser único, con un brote con frecuencia súbito, o repetirse o señalar el inicio de una psicosis crónica. Puede sobrevenir en el inmediato de un suceso vital (duelo, estrés agudo, traumatismo, etc.) En la psicosis puerperal, los temas del delirio se centran en la relación madre/hijo.

Antes de prescribir un tratamiento antipsicótico, pensar en una causa orgánica subyacente (ver Estado confusional), toma de tóxicos.

El tratamiento antipsicótico es el mismo que el de las psicosis crónicas (risperidona o haloperidol) y dura al menos 3 meses. Tras 3 meses, si el paciente se estabiliza, suspender el tratamiento progresivamente en 4 semanas, vigilando la reaparición eventual de los trastornos.

En caso de ansiedad o de agitación importantes, puede, al inicio del tratamiento, añadirse puntualmente un tratamiento ansiolítico o sedante al tratamiento antipsicótico.