Abscesos


Un absceso es una acumulación de pus en los tejidos blandos, producido normalmente por el Estafilococo aureus.

Un absceso maduro se presenta como una tumefacción roja, inflamada, dolorosa y generalmente fluctuante al tacto, a veces fistulizada. En este estadío, la cavidad que contiene el pus es inaccesible a los antibióticos y la cirugía es el único tratamiento posible.

Esta fase de maduración es precedida por una fase de induración, sensible al tratamiento médico.

Tratamiento

Fase de induración

– Antibioterapia:
amoxicilina VO
Niños: 30 mg/kg 3 veces al día
Adultos: 1 g 3 veces al día
metronidazol VO
Niños: 10 a 15 mg/kg 3 veces al día 
Adultos: 500 mg 3 veces al día
o
amoxicilina/ácido clavulánico (co-amoxiclav) VO
Utilizar las formulaciones 8:1 o 7:1 únicamente. La dosis está expresada en amoxicilina:
Niños < 40 kg: 50 mg/kg 2 veces al día
Niños ≥ 40 kg y adultos: 
8:1: 3000 mg al día: 2 cp a 500/62,5 mg 3 veces al día
7:1: 2625 mg al día: 1 cp a 875/125 mg 3 veces al día

– Los analgésicos deberán adaptarse al grado de dolor (ver Dolor, Capítulo 1).

– Vendaje empapado en agua tibia 2 o 3 veces al día.

Si se observa mejoría a las 48 horas: continuar con la antibioterapia durante 5 días hasta completar los 7 días de tratamiento.
Si no se observa mejoría a las 48 horas de tratamiento bien administrado: tratar quirúrgicamente.

Fase de maduración

Drenaje quirúrgico

Material

– Hoja y mango de bisturí esterilizados
– Pinza de Kelly curva sin dientes estéril
– Guantes estériles
– Antiséptico
– Jeringuilla de 5 ó 10 ml
– Hilos de sutura no reabsorbibles
– Lámina ondulada estéril

Anestesia de los abscesos

A excepción del panadizo purulento, la anestesia local del absceso no suele ser viable. Puede estar indicada la anestesia general con:
ketamina IM: 10 mg/kg

Técnica

Incisión con el bisturi (Figura 8a)

– Sostener el bisturí con los dedos pulgar y medio de la mano dominante, apoyando el índice sobre el mango. La otra mano mantiene el absceso entre el pulgar y el índice. El borde cortante de la hoja del bisturí debe estar en posición perpendicular al plano cutáneo.
– La incisión se hará en el eje más ancho del absceso, de un solo corte seco. Su longitud debe ser lo bastante grande para permitir introducir un dedo.
– En la vecindad de los ejes vasculares (carótida, axilar, humeral, femoral, poplíteo) la incisión debe efectuarse con mucha prudencia.



Exploración digital (Figura 8b)

– Introducir el dedo en la cavidad para destruir las adherencias que pudieran crear otras cavidades, extraer el pus y explorar bien el absceso.
– La exploración permite también apreciar el desarrollo en profundidad del absceso y sus vínculos con las estructuras nobles (pulsación arterial) o un eventual contacto óseo. En este último caso, es preferible consultar con cirugía.



Lavado

Lavar abundantemente con una solución antiséptica aplicada con una jeringuilla.


Drenaje (Figura 8c)

Colocar una lámina de drenaje (o, en su defecto, una mecha de gasa) en el fondo de la cavidad. Fijar la lámina a ser posible con un punto de sutura en uno de los bordes. El drenaje se irá retirando progresivamente y se quitará definitivamente pasados de 3 a 5 días.

Localización especial: absceso mamario

(Figuras 9a a 9d)

– Los abscesos mamarios suelen ser superficiales y a veces pueden tener una base profunda, mas difícil de diagnosticar y drenar.

Fase de induración: tratamiento médico

– Antibioterapia (ver indicaciones anteriores)
– Vendaje compresivo, suspender la lactancia del lado afectado, aspiración de la leche con un saca-leches.

Fase de maduración: drenaje quirúrgico

– Incisión:
• radial para abscesos superficiales,
• periareolar para los abscesos próximos a la areola,
• submamaria para los abscesos profundos.
– Exploración suave con el dedo.
– Lavar abundantemente con una solución antiséptica aplicada con jeringuilla.
– Drenaje amplio con una lámina ondulada.