Agitación

Las personas recientemente expuestas a eventos violentos o que presentan trastornos ansiosos, psicóticos o confusionales pueden tener fases de agitación psicomotriz.
La agitación es frecuente en las intoxicaciones agudas (alcohol/drogas psicoestimulantes) y los síndromes de abstinencia. Algunos medicamentos pueden provocar agitación (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), levodopa, mefloquina, efavirenz, etc.).
Puede acompañarse de comportamientos de oposición, huida o violencia.

Conducta a seguir

Es preferible ser dos al realizar la evaluación clínica, con calma; con o sin las personas del entorno, según la situación.

Es importante determinar si el paciente presenta signos de estado confusional. En este caso, lo urgente es determinar la causa y tratarla (ver Estado confusional).

Puede ser necesario administrar 10 mg de diazepam VO para reducir la agitación y realizar el examen clínico, sin sedar demasiado al paciente. Si la agitación está ligada a una intoxicación etílica aguda: preferir haloperidol VO, 2 a 10 mg (riesgo de depresión respiratoria con el diazepam).

Ante un paciente violento, peligroso, se impone de entrada la sedación: 10 mg de diazepam IM a repetir tras 30 a 60 minutos si es preciso.
La contención física en ocasiones es indispensable pero debe dejarse como una medida de excepción, temporal, siempre asociada a una medicación sedante y a una vigilancia estrecha.

En un paciente alcohólico, es posible un síndrome de abstinencia en las 6 a 24 horas tras el abandono del alcohol. Pensar en ello en caso de pacientes en los que la hospitalización aboca a una abstinencia súbita. En la fase precoz (pre-delirium tremens), el síndrome asocia irritabilidad, sensación de malestar general, sudoración profusa, temblor. El tratamiento consiste en:
diazepam VO (10 mg cada 6 horas durante 1 a 3 días y después, reducir hasta suspenderlo por completo al séptimo día)
+ hidratación por vía oral (3 litros de agua al día)
tiamina IM (100 mg una vez al día durante al menos 3 días)

Si la agitación se asocia a trastornos ansiosos, ver Ansiedad; a trastornos psicóticos, ver Trastornos psicóticos.