Diarrea aguda


– La diarrea aguda se define como la emisión de al menos 3 deposiciones líquidas al día durante menos de dos semanas.
– Clínicamente, se distinguen 2 tipos de diarrea aguda:
• Sin sangre, de origen viral en un 60% de los casos (rotavirus, enterovirus), bacteriana (Vibrio choleraeEscherichia coli enterotóxica, Salmonella notyphiYersinia enterolitica) o parasitaria (giardiasis). Otras patologías como el paludismo, la otitis media aguda, las infecciones respiratorias, etc. pueden ir acompañadas de este tipo de diarrea.
• Con sangre, de origen bacteriano (Shigella en el 50% de los casos, Campylobacter jejuniEscherichia coli enteroinvasiva y enterohemorrágica, Salmonella) o parasitaria (amebiasis intestinal).
– La transmisión de las diarreas de origen infeccioso puede ser directa (manos sucias) o indirecta (ingestión de agua o alimentos contaminados).
– La deshidratación aguda y la desnutrición son responsables de una elevada mortalidad asociada a las diarreas, incluso benignas. Deben pues prevenirse mediante una hidratación y una alimentación adecuadas.

Signos clínicos

– Buscar inicialmente signos de deshidratación (Anexo 2a).
– Después buscar la presencia de otros signos:
• diarrea acuosa abundante (cólera, E. coli enterotóxica),
• vómitos abundantes (cólera),
• fiebre (salmonelosis, diarrea viral),
• sangre roja en las heces: ver también Shigelosis y Amebiasis.
– En caso de deshidratación grave que se manifiesta con gran rapidez en un paciente de más de 5 años: sospechar un caso de cólera.

Tratamiento

Principios de base:
– Prevenir o tratar la deshidratación: la rehidratación consiste en corregir y reemplazar las pérdidas de agua y electrolitos en cuanto tienen lugar, hasta que la diarrea cesa.
– Administrar un suplemento de zinc para niños menores de 5 años.
– Prevenir la desnutrición.
– No utilizar sistemáticamente antibióticos: sólo algunas diarreas justifican su prescripción (ver Tratamiento etiológico).
– No utilizar antidiarreicos ni antieméticos.
– Tratar la causa subyacente si es el caso (paludismo, otitis, infección respiratoria, etc.).

Prevención de la deshidratación 

Administrar la solución de rehidratación oral (SRO) según el Plan de tratamiento A para prevenir la deshidratación (Anexo 2b).

Tratamiento de la deshidratación

Deshidratación moderada 

Administrar la SRO según el Plan de tratamiento B para tratar la deshidratación moderada (Anexo 2c).

Deshidratación severa

Niños menores de 5 años: 20 ml/kg de Ringer lactate (RL) en 15 minutos (a repetir hasta 2 veces si necesario) luego 70 ml/kg de RL en 3 horas
Niños de 5 años y más y adultos: 30 ml/kg de RL en 30 minutos (a repetir una vez si necesario) luego 70 ml/kg de RL en 3 horas

Administrar la solución de rehidratación oral (SRO) lo antes posible en pacientes bajo perfusión:
Después de cada deposición, 50 a 100 ml de SRO en niños menores de 2 años; 100 a 200 ml de SRO en niños de 2 a 10 años; 200 a 250 ml de SRO en niños de 10 años y más y adultos.

Observación: en los niños severamente desnutridos las cantidades que deben administrarse IV difieren (ver Malnutrición aguda grave, Capítulo 1).

Prevención de la desnutrición

Seguir una alimentación normal a voluntad (sin restricciones). Los lactantes deben amamantarse con más frecuencia. La leche materna no sustituye la SRO. La SRO se debe dar entre los amamamientos.

Suplemento de zinc

El sulfato de zinc es utilizado como complemento a la rehidratación oral, con el objetivo de reducir la duración y la severidad de la diarrea, así como el riesgo de recidiva en los 2-3 meses siguientes al tratamiento:
sulfato de zinc VO :
Niños menores de 6 meses: 10 mg (½ cp) una vez al día durante 10 días
Niños de 6 meses a 5 años: 20 mg (1 cp) una vez al día durante 10 días

Poner medio comprimido o uno entero en una cucharadita de café, añadir un poco de agua para disolverlo y administrar todo el contenido al niño.

Tratamiento etiológico

Diarrea sin sangre

La mayoría de diarreas sin sangre son debidas a virus sobre los que los antibióticos no tienen ninguna acción. En caso de cólera y de giardiasis se administrará un tratamiento etiológico:
– Cólera: la rehidratación es el elemento esencial del tratamiento. Si no existen resistencias (realizar una prueba de sensibilidad al principio de la epidemia), la antibioterapia acorta la duración de la diarrea. Referirse a la guía Management of a cholera epidemic, MSF
– Giardiasis: ver Protozoosis intestinales, Capítulo 6.

Diarrea con sangre 

– Shigelosis: es la forma de disentería más frecuente (la amebiasis es mucho menos habitual). En ausencia de laboratorio para confirmar una amebiasis, el tratamiento de primera intención es el de la shigelosis.
– Amebiasis: tratamiento antiparasitario únicamente si hay presencia de E. histolytica móviles en las heces o en caso de que el tratamiento bien administrado de la shigelosis no resulte eficaz (ver Amebiasis).

Prevención

– La lactancia materna reduce la morbilidad y la mortalidad infantil por diarrea, así como la gravedad de los episodios diarreicos.
– En el momento del destete, la preparación y la conservación de los alimentos se asocian a riesgos de contaminación por gérmenes fecales: desaconsejar el uso de biberones; cocer bien los alimentos; no conservar la leche o las papillas a temperatura ambiente.
– El acceso a agua limpia en cantidades suficientes y la higiene personal (lavarse las manos con agua y jabón antes de las comidas, después de ir al lavabo, etc.) contribuyen a reducir eficazmente la transmisión de las diarreas.