Poliomielitis


– Infección vírica aguda producida por un poliovirus (serotipos 1, 2 y 3). La transmisión es directa (fecal-oral) o indirecta (ingestión de agua o de alimentos contaminados por heces). El hombre es el único reservorio del virus. En principio, la enfermedad puede ser erradicada mediante vacunación masiva.

– En zona endémica las epidemias afectan principalmente a los niños menores de 5 años.
En zonas no endémicas, cuando la cobertura vacunal es escasa, los jóvenes son quienes resultan más afectados.

Signos clínicos

– En más de un 90% de los casos la infección es asintomática.

– Forma no paralítica: síndrome febril no específico, con dolor muscular, cefalea, vómitos, lumbalgia, sin signos neurológicos.
Normalmente fuera de contextos epidémicos apenas se diagnostica, dado que su evolución hacia la curación generalmente es espontánea al cabo de unos diez días.

– Forma paralítica: en menos de un 1% de los casos, después de estos signos no específicos el enfermo desarrolla parálisis fláccidas y asimétricas, que se inician de forma brusca (por la mañana al despertar) y que afectan predominantemente a las extremidades inferiores, con extensión ascendente. Los músculos se vuelven fláccidos y disminuyen los reflejos, conservándose la sensibilidad. El pronóstico vital está en juego cuando las parálisis llegan a los músculos relacionados con la deglución o la respiración. Al principio es frecuente una retención urinaria. También pueden asociarse trastornos digestivos (nauseas, vómitos, diarreas), mialgias o un síndrome meníngeo.

Laboratorio

Buscar la presencia de poliovirus en las heces. El virus se excreta durante un mes después de la contaminación, pero de forma intermitente. Por este motivo deben obtenerse dos muestras con 48 horas de intervalo entre ellas.

Tratamiento

– Hospitalizar las formas paralíticas: reposo, prevención de escaras en los enfermos encamados, analgésicos (nunca por vía IM en la fase febril), ventilación asistida en caso de parálisis respiratoria.
– Reeducación funcional cuando las lesiones se estabilizan para evitar la amiotrofia y las retracciones.
– Prestar la debida asistencia a las secuelas: fisioterapia, cirugía y ayudas técnicas ortopédicas.

Conducta a seguir ante casos de parálisis fláccidas agudas (PFA)

– Considerar todos los casos de PFA como posibles poliomielitis.
– Confirmar el diagnóstico aislando el virus: enviar al laboratorio de referencia las dos muestras de heces acompañadas de una descripción clínica de la enfermedad. Las heces deben ser guardadas y transportadas a una temperatura entre 0 °C y 8 °C.
– En espera de confirmación, vacunar a todos los niños menores de 5 años que vivan cerca de la persona afectada (el mismo pueblo, pueblos vecinos), sea cual sea su estado vacunal.
– Cuando el caso se confirma organizar una campaña de vacunación en masa: la extensión y la franja de edad dependerán de los datos epidemiológicos.
– Vigilancia: por cada caso de PFA hay de 100 a 200 casos subclínicos. Una vigilancia activa de los nuevos casos es por tanto esencial para controlar las epidemias.

Prevención

– Existen 2 tipos de vacunas:
• una vacuna inyectable de virus inactivo trivalente (VPI),
• una vacuna oral de virus vivo atenuado bivalente (VPOb).

– Esquema vacunal: depende de la epidemiología del virus.
Los protocolos varían según los países. A título indicativo, la OMS recomienda el esquema siguiente:


Calendario
Primovacunación

Zonas endémicas o de riesgo*

Otras zonas

Nacimiento

1 dosis VPOb**

6 semanas

1 dosis VPOb

1 dosis VPOb

10 semanas

1 dosis VPOb

1 dosis VPOb

14 semanas

1 dosis VPOb + 1 dosis VPI

1 dosis VPOb + 1 dosis VPI

 Países donde la poliomielitis es endémica o zonas de alto riesgo de importación y de propagación posterior del poliovirus.
** La 1a  dosis de VPOb es administrada al nacer, o cuanto antes posible, para optimizar las tasas de seroconversión tras la administración de las dosis siguientes e inducir una protección mucosa.

En los niños que empiezan la vacunación de rutina tarde (después de la edad de 3 meses), la dosis de VPI es administrada con la 1dosis de VPOb, seguido de 2 dosis de VPOb con 4 semanas de intervalo.

También existe una pauta ‘todo VPI’ con 3 dosis administradas a intervalos de 4 semanas (p.ej. a 6, 10 y 14 semanas) y una dosis de recuerdo por lo menos 6 meses después. 
A la larga, la VPI debería reemplazar completamente a la VPOb.