Tracoma


El tracoma es una querato-conjuntivitis muy contagiosa debida a la Chlamydia trachomatis. La enfermedad es endémica en las zonas rurales pobres de África, Asia, América Latina y el Oriente Medio.

La infección se adquiere en la infancia por contacto directo o indirecto (manos sucias, toallas contaminadas, moscas). Con la falta de higiene y de un tratamiento eficaz, la inflamación se intensifica y a medida que se suceden las infecciones provoca la aparición de cicatrices en la cara interna de los párpados. Las pestañas se vuelven hacia adentro (triquiasis) y provocan a su vez lesiones en la córnea seguidas por una ceguera definitiva, en general en la edad adulta.

Existen 5 estadíos clínicos según la clasificación simplificada de la OMS. Diagnosticar y administrar tratamiento en los primeros estadíos para evitar la aparición de triquiasis, responsable de las complicaciones del tracoma.

Signos clínicos

Un mismo paciente puede desarrollar varios estadíos simultáneamente:

– Estadío 1: inflamación tracomatosa folicular (TF)
Presencia de 5 folículos o más sobre la conjuntiva del párpado superior (conjuntiva tarsal). Los folículos son protuberancias blancas, grises o amarillas, más pálidas que la conjuntiva vecina.

– Estadío 2: inflamación tracomatosa intensa (TI)
La conjuntiva del párpado superior es roja, rugosa y espesa. Los vasos sanguíneos, habitualmente visibles, quedan tapados por una infiltración inflamatoria difusa o por folículos.

– Estadío 3: cicatriz tracomatosa (TS)
Los folículos desaparecen progresivamente, dejando lugar a cicatrices: líneas, bandas o surcos blancos en la conjuntiva del párpado superior.

– Estadío 4: triquiasis tracomatosa (TT)
Las cicatrices múltiples acarrean una retracción del párpado (entropion); las pestañas se vuelven hacia adentro del ojo, rozan la córnea y provocan ulceraciones y una inflamación crónica.

– Estadío 5: opacidad de la córnea (CO)
De forma progresiva, la córnea se va volviendo opaca, lo que acarrea una disminución de la agudeza visual o una ceguera.

Tratamiento

– Estadíos 1 y 2:
• Lavar los ojos y la cara muchas veces al día.
• Antibioticoterapia:
El tratamiento de elección es la azitromicina VO:
Niños de más de 6 meses or de más 6 kg: 20 mg/kg dosis única
Adultos: 1 g dosis única
En su defecto, tetraciclina oftálmica 1%: una aplicación 2 veces al día durante 6 semanas
En niños menores de 6 meses o de menos de 6 kg: eritromicina VO (20 mg/kg 2 veces al día durante 14 días)

– Estadío 3: no existe tratamiento

– Estadío 4: tratamiento quirúrgico
En espera de la intervención quirúrgica, en pacientes cuyo seguimiento se realiza de forma regular, la contención de las pestañas desviadas es una medida paliativa para proteger la córnea. En algunos casos, permite la corrección duradera de la triquiasis en algunos meses.
Este método consiste en pegar las pestañas desviadas sobre la parte exterior del párpado con ayuda de una fina tira de esparadrapo asegurándose que los párpados puedan abrir y cerrarse a la perfección. Cambiar el esparadrapo cada vez que se despegue (en general una vez por semana); seguir el tratamiento durante 3 meses.
Observación: la depilación de las pestañas desviada no se recomienda puesto que supone un alivio temporal para el paciente pero cuando las pestañas cuando vuelven a salir son muy abrasivas para la córnea.

– Estadío 5: no existe tratamiento

Prevención

Lavar los ojos, la cara y las manos con agua limpia, permite reducir la transmisión directa y evitar las sobreinfecciones bacterianas.