Los antisépticos y los desinfectantes son sustancias químicas utilizadas para eliminar o inhibir el crecimiento de los microorganismos de forma momentánea. Estos compuestos desempeñan un papel decisivo en la reducción de las infecciones asistenciales.
Los antisépticos se emplean en tejidos vivos: piel intacta, piel agrietada y mucosas.
Los desinfectantes se emplean en objetos y superficies: dispositivos médicos reutilizables, instrumental, equipos, paredes, suelo, ropa y telas, etc.
La elección de los antisépticos y desinfectantes depende sobre todo del tipo de actividades que se llevan a cabo en el centro sanitario (es decir, atención primaria, unidad quirúrgica, servicio de maternidad, etc.). En cada centro, el profesional sanitario o equipo responsable del control y la prevención de las infecciones debe poner a punto y adoptar políticas, recomendaciones y formación sobre la preparación, el uso, la conservación, la renovación y la eliminación de los antisépticos y los desinfectantes.
El cumplimiento de las instrucciones del fabricante es también crucial, en especial en cuanto a:
- Indicaciones
- Compatibilidad con tejidos vivos u objetos y superficies
- Concentración
- Dilución (si se requiere)
- Volumen que se debe aplicar y tiempo de contacto recomendado
- Medidas de seguridad para proteger a los profesionales sanitarios durante la preparación y la manipulación del producto, en particular, el equipo de protección personal (EPP) y una ventilación adecuada
- Método de eliminación recomendado para minimizar el impacto ambiental
El uso inadecuado de los antisépticos y los desinfectantes puede provocar:
- La transmisión de infecciones asistenciales y un mayor uso de antibióticos
- Reacciones adversas locales y sistémicas en los pacientes (irritación cutánea, toxicidad tisular, absorción sistémica, retraso en la cicatrización, etc.)
- Reacciones adversas a corto y largo plazo en los profesionales sanitarios expuestos (piel, ojos, irritación de las vías respiratorias, etc.)
La eficacia de los antisépticos y desinfectantes puede verse reducida de forma significativa en presencia de suciedad (tierra, polvo, residuos, etc.) y materia orgánica (esputo, vómitos, heces, pus, sangre y otros líquidos corporales). |
Lista de productos principales
Antisépticos
- Povidona yodada y/o clorhexidina
- Alcohol, p. ej., etanol (alcohol etílico), isopropanol (alcohol isopropílico)
Desinfectantes
- Desinfectante detergente para dispositivos médicos
- Desinfectante detergente para superficies
- Derivado clorado, p. ej., dicloroisocianurato de sodio
Pueden ser necesarios otros desinfectantes en función del tipo de actividades que se lleven a cabo en el centro sanitario y el nivel de desinfección requerido, p. ej., glutaraldehído (glutaral) para la desinfección del equipo de endoscopia.
Antisépticos
Entre las sustancias más usadas están la povidona yodada, la clorhexidina y el alcohol. Si bien los tres son eficaces frente a un amplio espectro de microorganismos, se diferencian por su inicio y duración de acción, así como por sus indicaciones y contraindicaciones. Comprender estas diferencias es primordial para escoger el antiséptico más adecuado en cada situación clínica.
Algunos antisépticos presentan una actividad antimicrobiana persistente (residual), es decir, pueden seguir inhibiendo el crecimiento microbiano tras su aplicación, pero ni el alcance ni la duración de esta actividad están claramente definidos.
Tipos de antisépticos
Povidona yodada (yodóforo)
Los yodóforos son formulaciones que contienen yodo combinado con un agente solubilizante, como la povidona. El complejo de povidona yodada (PVI) proporciona una liberación prolongada de yodo activo libre, que genera una actividad antimicrobiana persistente y un menor riesgo de absorción sistémica del yodo.
A pesar de ello, la PVI debe usarse con precaución en pacientes con un riesgo elevado de absorción sistémica del yodo, es decir, en recién nacidos, mujeres embarazadas o que amamantan y pacientes con heridas extensas o disfunción tiroidea.
Clorhexidina
La clorhexidina (CHX) es un antiséptico con actividad antimicrobiana persistente. Suele hallarse como la sal soluble gluconato o digluconato de clorhexidina.
La CHX está disponible como solución acuosa o alcohólica. Las soluciones alcohólicas de CHX combinan el rápido inicio de acción del alcohol y la actividad antimicrobiana persistente
de la CHX.
Debe evitarse el contacto con cavidades del cuerpo, tejido cerebral y meninges, ojos y oído medio e interno debido a la toxicidad potencial de la CHX en esos tejidos. Las soluciones alcohólicas de CHX no deben usarse en mucosas o piel agrietada (heridas, quemaduras, etc.).
Alcohol (p. ej., etanol, isopropanol)
La concentración óptima para la actividad antimicrobiana del alcohol se sitúa en un 60-80 % volumen/volumen (% v/v).
La solución o toallita con alcohol se utiliza en piel intacta. No debe usarse en mucosas o piel agrietada (heridas, quemaduras, etc.). Debido a su rápido inicio de acción y ausencia de actividad antimicrobiana persistente, se emplea sobre todo para la antisepsia de la piel antes de realizar procedimientos breves, como una inyección o punción venosa. No todos los productos están indicados para la antisepsia de la piel: algunos están especialmente formulados para la desinfección de las superficies o el uso como reactivos de laboratorio. Se deben consultar siempre las instrucciones del fabricante de cada producto.
Los preparados de base alcohólica (PBA) para la higiene de manos son formulaciones usadas para la antisepsia de las manos de los profesionales sanitarios. Contienen alcohol combinado con humectantes y emolientes para reducir la irritación de la piel.
Debido a sus propiedades inflamables, se deben cumplir las instrucciones de seguridad para la conservación, manipulación y aplicación de cualquier solución que contenga alcohol.
Uso de los antisépticos
| Indicaciones | Productos |
|---|---|
| Higiene de las manos | |
Fricción antiséptica de las manos Antisepsia quirúrgica de manos por fricción | Preparado de base alcohólica (PBA) para la higiene de manos |
| Lavado quirúrgico de las manos |
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| Preparación quirúrgica de la piel | |
| Preparación del campo quirúrgico |
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| Ducha preoperatoria del paciente |
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| Antisepsia de la piel y las mucosas |
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| Limpieza antiséptica del campo quirúrgico | |
| Antisepsia de la piel intacta |
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| Antisepsia de las mucosas | PVI al 10 %, solución acuosa |
| Antisepsia de la piel agrietada (heridas, quemaduras) |
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| Limpieza antiséptica de las heridas |
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| Antisepsia oral |
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| Antisepsia del cordón umbilical en recién nacidos |
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Notas :
- El tiempo necesario para que el antiséptico alcance su actividad antimicrobiana óptima en la piel intacta suele oscilar de 30 segundos a 1 o 2 minutos, en función de la formulación. En la práctica, es importante dejar que el antiséptico se seque del todo en la piel antes de iniciar el procedimiento. Por lo general, las soluciones alcohólicas se secan más rápido que las acuosas.
- No todos los PBA pueden utilizarse para la antisepsia quirúrgica de manos por fricción. Se debe comprobar si el producto está aprobado para ese uso. La técnica de aplicación en la antisepsia quirúrgica de manos por fricción no es la misma que en la antisepsia higiénica de manos por fricción. Para obtener más información, consultar el documento de la OMS WHO Guidelines on Hand Hygiene in Health Care: a Summary (2009).
Para más información, consultar las fichas de información de los antisépticos en el apartado Medicamentos de uso externo y antisépticos.
Para la antisepsia de la piel en recién nacidos, incluida la preparación del campo quirúrgico, seguir las directrices nacionales para la prevención y el control de las infecciones o solicitar el consejo de un especialista.
Tener en cuenta que:
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Preparación de las soluciones antisépticas diluidas
Algunas soluciones antisépticas concentradas deben diluirse con agua antes de su uso. Las soluciones diluidas pueden contaminarse con patógenos durante la preparación, manipulación y conservación.
Para evitar el riesgo de contaminación, se deben adoptar las siguientes precauciones:
- Usar agua limpia y frascos limpios para preparar las soluciones diluidas.
- Etiquetar el frasco de las soluciones diluidas: nombre y concentración del producto, fecha y hora de la preparación, y nombre del preparador.
- Preparar nuevas soluciones cada día, en volúmenes pequeños para evitar malgastar o usar soluciones caducadas o contaminadas. No mezclar soluciones preparadas en distintos momentos. Desechar las soluciones diluidas sin usar una vez transcurridas 24 horas.
- Limpiar, desinfectar y secar bien los frascos de almacenamiento antes de volver a llenarlos con una nueva dilución.
Desinfectantes
Los desinfectantes se clasifican de acuerdo con su espectro de acción:
- Desinfectantes de bajo nivel: bactericida, fungicida y viricida (virus con envoltura)
- Desinfectantes de nivel intermedio: bactericida, fungicida, viricida y micobactericida; pueden presentar cierta actividad frente a esporas bacterianas
- Desinfectantes de alto nivel: bactericida, fungicida, viricida y micobactericida; más eficaz frente a esporas bacterianas
Tipos de desinfectantes
Desinfectantes detergentes
Los desinfectantes detergentes son formulaciones que combinan un detergente (es decir, un agente limpiador) con uno o más desinfectantes para limpiar y desinfectar en un solo paso.
Los desinfectantes detergentes son desinfectantes de bajo nivel, disponibles como soluciones concentradas que deben diluirse siempre antes de su uso según las instrucciones del fabricante.
Los desinfectantes detergentes para dispositivos médicos combinan un detergente y dos desinfectantes, como un compuesto de amonio cuaternario (CAC) o laurilamina, y otro agente como la CHX, para garantizar una actividad antimicrobiana más amplia. Se prefieren estos productos a los derivados clorados, ya que son menos dañinos para los dispositivos médicos.
Los desinfectantes detergentes para las superficies suelen combinar un detergente y un único desinfectante (CAC o laurilamina). Su uso repetido puede dejar una capa residual que puede disminuir la actividad antimicrobiana del desinfectante y contribuir a la formación de una biopelícula. Se recomienda limpiar las superficies de forma periódica con un detergente corriente y agua para eliminar el residuo acumulado, conforme a la frecuencia establecida en el protocolo del centro sanitario para la prevención y el control de las infecciones.
Derivados clorados
Los derivados clorados son desinfectantes de nivel intermedio sin propiedades detergentes. Su actividad antimicrobiana disminuye con rapidez en presencia de materia orgánica. Es imprescindible limpiar las superficies, los dispositivos médicos y las telas y ropas con un detergente corriente antes de la desinfección con derivados clorados.
Existen diversos productos y formulaciones. Cada uno libera una cantidad concreta de cloro activo. La cantidad liberada de cloro activo puede expresarse en mg/litro, partes por millón (ppm), porcentaje (%) o grado clorométrico (cl.): 10 000 mg/litro = 10 000 ppm = 1 %; 1°cl. = aproximadamente 0,3 %.
Se prefieren las formulaciones sólidas (es decir, comprimidos, polvo, gránulos) a las líquidas (es decir, lejía). Es más fácil y seguro —para que la dosis sea precisa— usar una formulación sólida. También cuentan con un mayor período de validez, una mayor estabilidad y son más sencillas de manipular y conservar. La lejía debe reservarse solo para uso doméstico. Las formulaciones sólidas deben diluirse siempre con agua limpia para preparar la solución clorada en la concentración requerida.
El dicloroisocianurato de sodio (NaDCC), 1,67 g comprimidos efervescentes que liberan 1 g de cloro activo, es la formulación más utilizada en centros sanitarios, pero también está disponible en forma de polvo o gránulos.
El cloro es corrosivo para los metales. El instrumental de buena calidad y acero inoxidable es más resistente a la corrosión. Sin embargo, para evitar dañar el instrumental, no hay que superar el tiempo de contacto requerido y, luego, se debe enjuagar bien.
Para la desinfección rutinaria de los centros sanitarios, se suele recomendar una solución de cloro al 0,1 %. Para el uso del cloro durante un brote epidémico, consultar las guías específicas (p. ej., Management of a cholera epidemic, MSF).
Uso de los desinfectantes
El nivel y la frecuencia de la desinfección de los dispositivos médicos reutilizables y las superficies se basan en el riesgo de transmisión de patógenos derivado de su uso.
Los dispositivos médicos se clasifican en tres categorías:
- No críticos: solo en contacto con piel intacta, requieren una desinfección de bajo nivel
- Semicríticos: en contacto con mucosas o piel agrietada, requieren una desinfección de alto nivel
- Críticos: en contacto con partes del cuerpo estériles, requieren esterilización
Este apartado de la guía solo aborda la desinfección de los dispositivos no críticos (es decir, los que conllevan un riesgo bajo de infección en comparación con los dispositivos médicos semicríticos o críticos), que puede llevarse a cabo con un desinfectante detergente o, tras la limpieza, con una solución con cloro.
En el caso de las superficies, el riesgo de transmisión de patógenos depende de la frecuencia con la que se tocan. Las superficies que se tocan mucho (rieles de la cama, pomos, grifos, etc.) y los suelos precisan de una desinfección más frecuente que las superficies que se tocan menos (paredes, etc.).
| Uso | Producto(s)/Método |
|---|---|
Dispositivos médicos reutilizables no críticos Bandejas, palanganas, bateas arriñonadas, estetoscopios, manguitos del tensiómetro, etc. | Solución desinfectante detergente Sumergir los dispositivos justo después de su uso en la solución para evitar que se seque la materia orgánica. Asegurar un tiempo de contacto de 15 minutos para que la desinfección sea completa. Enjuagar con agua y dejar que se seque. Si el dispositivo no puede sumergirse, usar un paño humedecido con suficiente solución a fin de asegurar un tiempo de contacto de 15 minutos para que la desinfección sea completa. Enjuagar con un paño humedecido con agua y dejar que se seque. O Solución de cloro al 0,1 % (un comprimido de 1,67 g NaDCC/litro) Limpiar los dispositivos con un detergente corriente. Enjuagar con agua. Luego, sumergir los dispositivos en una solución de cloro al 0,1 %. Asegurar un tiempo de contacto de 15 minutos para que la desinfección sea completa. Enjuagar con agua, escurrir y secar con un paño sin pelusas seco y limpio. |
Superficies Paredes, suelos, encimeras, mesas, etc. | Solución desinfectante detergente Aplicar la solución sin enjuagar. Asegurar un tiempo de contacto de 15 minutos para que la desinfección sea completa. O Solución de cloro al 0,1 % (un comprimido de 1,67 g NaDCC/litro) Limpiar las superficies con un detergente corriente. Enjuagar con agua y dejar que se seque. Aplicar luego la solución de cloro al 0,1 % sin enjuagar. Asegurar un tiempo de contacto de 15 minutos para que la desinfección sea completa. Para las superficies de acero inoxidable, enjuagar con agua tras 15 minutos para evitar su corrosión. |
Ropa y telas Sábanas, mantas, toallas, ropas personales, batas, paños quirúrgicos, etc. | Solución de cloro al 0,1 % (un comprimido de 1,67 g NaDCC/litro) Lavar a mano o a máquina con agua y un detergente para ropa y enjuagar. Luego, sumergir la ropa y las telas en solución de cloro al 0,1 %. Asegurar un tiempo de contacto de 5 minutos. Enjuagar bien 3 veces para eliminar todo el cloro. |
Notas :
- En caso de derrames de sangre y/o de otros líquidos corporales:
- Contener el derrame y recogerlo de inmediato con papel absorbente. Limpiar con un detergente corriente y agua y, luego, desinfectar con un desinfectante de nivel intermedio (p. ej., solución de cloro). No usar un desinfectante detergente en estos casos.
- Si existe riesgo de herida punzocortante durante la limpieza/desinfección, la superficie debe descontaminarse primero con solución de cloro y, luego, limpiarse y desinfectarse como descrito arriba. No usar cloro directamente en derrames de orina por el riesgo de que se liberen gases clorados tóxicos.
- Debido a su rápido inicio de acción, el alcohol solo o combinado con CHX también se usa como desinfectante de los tapones de los viales de los medicamentos inyectables (excepto los viales de las vacunas) y para algunos dispositivos médicos reutilizables no críticos que no estén manchados con sangre y otros líquidos corporales. Los dispositivos médicos reutilizables críticos (instrumental quirúrgico, etc.) no pueden, en ninguna circunstancia, “esterilizarse” con alcohol (ya sea mediante flameado, inmersión o pasando un paño).
Conservación, preparación y manipulación de los desinfectantes
- Conservar los desinfectantes en recipientes herméticos, protegidos de la luz, el calor y la humedad, en una sala bien ventilada.
- No conservar los comprimidos de NaDCC cerca de los medicamentos y, en especial, de los comprimidos orales para evitar cualquier error de dispensación.
- Evitar inhalar vapores o polvo al abrir el recipiente. Llevar un EPP al preparar y manipular los desinfectantes: bata, delantal, guantes con puño largo, gafas y mascarilla resistente a las salpicaduras.
- Manejar los desinfectantes con precaución. No agitarlos o exponerlos a temperaturas elevadas o llamas.
- Usar agua limpia y frascos limpios para preparar las soluciones diluidas. Para las soluciones con cloro, usar solo agua fría.
- Utilizar frascos opacos de plástico para preparar y conservar las soluciones con cloro.
- Asegurarse de que las formulaciones cloradas sólidas estén disueltas antes de usarlas.
- Etiquetar los frascos de las soluciones diluidas: nombre y concentración del producto, fecha y hora de la preparación, y nombre del preparador.
- Preparar cada día nuevas soluciones o justo antes de usarlas. No mezclar soluciones preparadas en distintos momentos. Desechar las soluciones tras el uso o si no se utilizan tras 24 horas.
- No añadir ningún producto a las soluciones de desinfectante: pueden producirse reacciones químicas (inactivación del desinfectante, liberación de un gas tóxico, etc.).
- Limpiar y secar los frascos antes de volver a llenarlos con una nueva solución.