Ansiedad

Un paciente ansioso presenta a un tiempo trastornos:
– psíquicos: inquietud pertinaz, p.ej. miedo a padecer una enfermedad grave, miedo sin objeto definido, fobias
– del comportamiento: nerviosismo, conductas de evitación, tendencia al aislamiento, irritabilidad
– somáticos: p.ej., boca seca, « nudo en la garganta »; a veces múltiples quejas físicas inexplicables (sensación de malestar general, oleadas de calor o escalofríos, dolores difusos, etc.)
– del sueño (dificultades para conciliar el sueño y pesadillas recurrentes) y problemas de concentración

Los trastornos ansiosos son frecuentes en las depresiones, los síndromes post-traumáticos y las psicosis. Pueden presentarse también aislados, sin otros trastornos psíquicos asociados. Con frecuencia, los trastornos ansiosos sobrevienen en el periodo inmediatamente posterior a un acontecimiento vital difícil. Múltiples quejas físicas inexplicables son frecuentes en refugiados. 

Conducta a seguir

Tratar de determinar el origen de la ansiedad y tranquilizar al paciente (sin minimizar la angustia o los síntomas). Si es necesario, utilizar técnicas simples de relajación para reducir los síntomas1 .

Si el paciente desarrolla síntomas más marcados (p.ej., taquicardia, sensación de ahogo, miedo a morir o « a volverse loco », agitación o por el contrario postración), puede ser necesario utilizar diazepam: 5 a 10 mg VO o 10 mg IM, a repetir eventualmente al cabo de una hora.

Un estado ansioso agudo severo puede justificar un tratamiento corto (1 a 2 semanas máx.) con:
diazepam VO: 2,5 a 5 mg 2 veces al día; reduciendo la dosis a la mitad en los últimos días antes de suspender el tratamiento
o
hidroxicina VO: 25 a 50 mg 2 veces al día (100 mg al día máx.)
Si la ansiedad reaparece al suspender el tratamiento, no reanude el diazepam o la hidroxicina. Se debe tener en cuenta la posibilidad de una depresión o de un síndrome post-traumático (ver Síndromes post-traumáticos y Depresión).

En caso de trastorno de ansiedad generalizada (persistente), es preferible utilizar un antidepresivo ansiolítico (paroxetina VO: 10 a 20 mg máx. una vez al día al acostarse), a seguir durante 2 a 3 meses tras la desaparición de los trastornos, con una supresión progresiva en 2 semanas.



Footnotes
Ref Notes
1

Por ejemplo, en caso de polipnea, utilizar una técnica de regulación del ritmo respiratorio: instalar al paciente en una posición confortable, ojos cerrados. Ayudarle a concentrarse en su respiración para que se haga más calmada y regular, con ciclos respiratorios en tres tiempos: inspiración (contar hasta 3), espiración (idem) pausa (idem).