Hepatitis víricas


– Muchas afecciones hepáticas se agrupan bajo el nombre de hepatitis vírica: se trata de las hepatitis A, B, C, Δ (delta) y E.
– Los diferentes virus de la hepatitis se encuentran en todo el mundo, pero su incidencia varía según el país. Así pues, las hepatitis A y B son muy frecuentes en los países en vías de desarrollo donde casi la totalidad de la población resulta infectada durante la infancia y la adolescencia.
– Las características clínicas de todas las hepatitis son bastante parecidas, lo que dificulta su diagnóstico etiológico. Sin embargo difieren en su epidemiología, inmunología y pronóstico, con evolución potencial hacia la cronicidad y el carcinoma hepatocelular en el caso de las hepatitis B, C y Δ.
– Sus principales características quedan resumidas en la tabla más abajo.

Signos clínicos

– Formas asintomáticas
Las formas atenuadas o anictéricas son las más frecuentes sea cual sea el virus causante y exponen a los mismos riesgos que las formas ictéricas para las hepatitis B, C y Δ.

– Formas clásicas
Principio brusco o insidioso con síntomas de intensidad variable: fiebre, astenia, nauseas, problemas digestivos y después aparición de ictericia con orina oscura y heces más o menos descoloridas.

– Formas fulminantes
Insuficiencia hepatocelular con citolisis severa que evoluciona frecuentemente hacia la muerte. Esta forma es más frecuente en caso de sobreinfección de una hepatitis B por virus Δ y de una hepatitis E en mujeres embarazadas cuando la infección aparece durante el tercer trimestre del embarazo (un 20% de letalidad).

– Hepatitis crónicas
Las hepatitis B, C y D pueden evolucionar hacia una cirrosis o un hepatoma.

Principales perfiles observados en diferentes situaciones clínicas en el transcurso de una infección por VHB

Ag
HBs

Anti-cuerpos
anti-HBs

Anti-cuerpos
anti-HBc

IgM
anti-HBc

Ag
HBe

Anti-cuerpos
anti-HBe

ADN
HBV

Interpretación

+

(–)

(–)

+

(+)

(–)

(+)

Hepatitis aguda

+/–

+

+/–

Hepatitis aguda en vías de curación

+/–

+

Inmunidad post-infecciosa (curación)

+

+

+/–

+

+

Hepatitis crónica (virus salvaje)

+

Inmunidad post-vacunal

Los análisis entre paréntesis corresponden a aquellos que no vale la pena efectuar a título diagnóstico.

Las diferentes formas de hepatitis vírica


Hepatitis A

Hepatitis B

Hepatitis C

Hepatitis ∆

Hepatitis E

Edades de riesgo

Niños

Adultos jóvenes

Adultos jóvenes

Adultos jóvenes

Adultos jóvenes

Transmisión

Fecal-oral
Agua y alimentos contaminados
Raramente por transfusión

Sangre y derivados
Sexual
Material manchado de sangre
Vertical (madre-recién nacido)

Sangre y derivados
Sexual: rara
Material manchado de sangre: rara
Vertical probable

Sangre y derivado
Sexual
Material manchado de sangre
Vertical posible

Fecal-oral
Agua y alimentos contaminados

Incubación

2 a 6 semanas

4 a 30 semanas (un promedio de 10 semanas)

2 a 25 semanas

Co-infección B-∆: como para la hepatitis B
Sobreinfección del portador crónico B: +/- 5 semanas

2 a 8 semanas

Contagiosidad

Precede a los signos Breve: < 10 días después de la ictericia
Máxima al final de la incubación

Precede a los signos.
Dura toda la fase activa. Puede persistir en los portadores crónicos.

Precede a los signos.
Duración mal conocida, parece ídem al virus B. Podría persistir más allá de la normalización de transaminasas.

Precede a los signos.
Duración mal conocida, parece ídem al virus B

Precede a los signos.
Duración mal conocida (10 a 15 días después del inicio de la ictericia)

Formas fulminantes

0,2 a 0,4%

1 a 3%

Más raras que para la hepatitis B

Más frecuente si sobre-infección de portadores B que en caso de coinfección B-∆

Mortalidad 20% en mujeres embarazadas

Pronóstico

No existen formas crónicas

Cronicidad: 0,2 a 10% (5 a 15% evolucionarán hacia una cirrosis).
Hepatoma posible.

Cronicidad: 50% (10 a 25 % evolucionarán hacia una cirrosis).
Hepatoma posible.

Cronicidad: 2 a 5% en caso de co-infecciones B-∆; > 90% en caso de sobre- infecciones de hepatitis B (cirrosis rápida)

No existen formas crónicas

Prevención individual

Inmunoglobulinas polivalentes

Inmunoglobulinas específicas anti-HBs
Preservativos

Inmunoglobulinas anti-HBs pueden ser eficaces

Idem hepatitis B (el virus ∆ no puede desarrollarse sin el B)

Inexistente

Vacunación

Anti hepatitis A

Anti hepatitis B

Inexistente

Anti hepatitis B

Inexistente

Prevención colectiva Higiene, saneamiento

Limitar las transfusiones, detección en bancos de sangre
Material desechable

Higiene, saneamiento


Tratamiento

– Reposo, hidratación, sin dieta particular.
– Se desaconseja la administración de medicamentos sintomáticos en la fase aguda (analgésicos, antipiréticos, antidiarreicos, antieméticos, etc.) dado que éstos podrían agravar las manifestaciones y la evolución de la hepatitis. El uso de corticoides tampoco está indicado.

Vacunación

Sólo contra la hepatitis A y B. La vacunación contra la hepatitis B está incluida en el PAI de algunos países.

Vacunación de la hepatitis B por vía IM:

– Pauta standard
• Recién nacidos y lactantes
En los países dónde la probabilidad de transmisión perinatal es alta: una inyección al nacer, a las 6 semanas y a las 14 semanas
Si la transmisión perinatal es poco probable: una inyección a las 6 semanas, 10 semanas y 14 semanas
• Niños, adolescentes, adultos
Pauta 0-1-6: 2 inyecciones en un intervalo de 4 semanas seguidas de una 3ª inyección 5 meses después de la 2ª inyección

– Pauta acelerada, cuando se requiere una protección rápida (partida inminente a un área de endemicidad alta, profilaxis post-exposición)
Pauta D0-D7-D21: 3 inyecciones administradas durante el mismo mes seguidas de una 4ª inyección un año después de la 1ª inyección