Tratamiento de una herida simple


– Una herida simple es una ruptura de la continuidad cutánea limitada en profundidad al tejido graso subcutáneo, sin afectar el tejido noble (músculo, hueso, articulación, grandes arterias, nervios, tendones) y sin pérdida importante de sustancia.

– El tratamiento tiene por objeto asegurar la cicatrización rápida sin complicaciones infecciosas ni secuelas. Existen algunas reglas elementales:
• tratar rápidamente todas las heridas respetando las reglas de asepsia y la cronología de acciones iniciales: lavado-exploración-desbridamiento;
• identificar las heridas que necesitan sutura y las que no (las suturas a veces pueden resultar nefastas o peligrosas);
• practicar de inmediato la sutura de heridas simples recientes (menos de 6 horas) y poco contaminadas y posponer la sutura de heridas muy contaminadas y/o de más de 6 horas;
• prevenir el riesgo de infección local (abscesos) o general (gangrena gaseosa; tétanos).

Material

Instrumentos

(Figuras 1a a 1d)

– Normalmente basta con: una pinza de disección, un porta-agujas, unas tijeras quirúrgicas, y una pinza de Kocher o de Pean.
– En caso de heridas profundas, pueden resultar útiles: una o dos pinzas hemostáticas, separadores de Farabeuf y un bisturí.

El instrumental de sutura para un paciente debe embalarse y esterilizarse junto (set de sutura) limitando así la manipulación del mismo y la falta de asepsia.

Productos consumibles

– Anestesia local: jeringuilla y aguja estériles; lidocaina al 1% (sin epinefrina)
– Guantes estériles, campos fenestrados estériles
– Hilos de sutura reabsorbentes y no reabsorbentes estériles
– Antiséptico y caja de curas
– Drenaje: lámina de caucho, crines de nylon para la fijación

Técnica

– Instalar al paciente lo más cómodamente posible, disponer de todo el material necesario y de suficiente luz.
– Explicar al paciente la cura que se le va a practicar para conseguir su máxima cooperación.
– En el caso de niños, contar con la ayuda de un asistente para sujetarles si fuera necesario.

Lavado inicial

– Usar vestimenta adecuada: guantes estériles en todos los casos, un delantal y gafas protectoras si existe el riesgo de salpicaduras o proyecciones en el caso de heridas sangrantes.
– Proceder a lavar durante el tiempo que requiera la herida (cuanto más sucia más tiempo). Utilizar agua y jabón ordinario o polividona yodada en solución jabonosa y aclarar.
– Utilizar un cepillo estéril si fuera necesario. Siempre es preferible un lavado a chorro que por inmersión.
– Una herida ya infectada asociada a signos generales (fiebre, escalofríos, alteración del estado general) puede justificar una antibioterapia por vía general por lo menos una hora antes de empezar el lavado.

Exploración

– Lavarse las manos y después usar guantes estériles.

– Recubrir generosamente la herida y la piel a su alrededor con polividona yodada 10%.

– Cubrir la herida con un campo fenestrado estéril.

– Poner un anestésico local (lidocaina 1%pinchando en los bordes de la herida y esperar por lo menos 2 minutos a que el producto haga efecto.

– Proceder con minuciosidad limpiando de la superficie hacia la parte más profunda y explorando así la totalidad de la herida y las zonas despegadas subcutáneas. Si fuera necesario, contar con la ayuda de un asistente.

– Tener en cuenta la situación anatómica de la herida por si algún tejido noble ha sido afectado (el examen clínico del miembro subyacente a la herida desde el punto de vista motor, sensitivo y tendinoso resulta indispensable de cara a una posible exploración quirúrgica):
• una herida que comunica con una fractura es una fractura abierta,
• una herida próxima a una articulación puede ser una herida articular,
• una herida en la mano o el pie puede afectar los nervios y/o tendones,
• una herida próxima a una gran arteria puede ser una herida arterial, incluso si ya no sangra.

– Buscar y extraer cualquier cuerpo extraño si lo hubiese.

– La exploración debe hacerse en un quirófano cuando no puede ser completa (en caso de dolor o de hemorragia importante por ejemplo).

Desbridamiento

– El desbridamiento de una herida tiene por objeto la eliminación de todos los tejidos muertos que favorecen la proliferación bacteriana y la infección.
– El desbridamiento es nulo o muy reducido en el caso de heridas limpias. Las heridas más profundas, irregulares y extendidas requieren un mayor desbridamiento.
– Cortar la piel de los bordes de la herida con mucha prudencia sobre todo a nivel del rostro.
– Cortar tanto como se requiera los tejidos subcutáneos y la grasa de aspecto dudoso a fin de dejar sólo aquellos tejidos bien irrigados.

Sutura inmediata de las heridas simples

– La sutura de una herida simple puede tener consecuencias dramáticas para el paciente si no se cumplen las condiciones de una cicatrización sin infección.
– La decisión de suturar de inmediato sólo debe tomarse después de lavar, explorar y limpiar suficientemente la herida y a condición que: se trate de una herida simple reciente (menos de 6 horas) y que no presente ningún tejido muerto o contuso (puede ampliarse el plazo a 24 horas en heridas en la cara, el cuero cabelludo, las extremidades superiores o la mano).
– Las mordeduras (para el tratamiento local, ver Rabia, Capítulo 8), heridas de bala, por explosión de un proyectil o de una mina jamás deben suturarse de inmediato.

Sutura retardada de heridas simples

– Las heridas que no cumplan las condiciones anteriores no deben suturarse de inmediato.
– Tras el lavado, la exploración y el desbridamiento, aplicar un apósito simple sobre la herida abierta.
– Cambiando el apósito cada día y eliminando los tejidos muertos se garantiza la limpieza total de la herida.
– Al cabo de 72 horas y si no se observan signos locales de infección, la herida podrá suturarse.

Cicatrización de heridas infectadas que no pueden suturarse

Si no se cumplen las condiciones de limpieza de la herida, la cicatrización se obtendrá sin sutura, ya sea de forma espontánea (cicatrización dirigida), o mediante un injerto cutáneo (una vez la herida esté limpia) si la pérdida de sustancia es importante.


Figuras 1Instrumentos básicos


Figuras 2Cómo sostener el instrumental



Figuras 3Desbridamiento de una herida
Debe practicarse con mucha prudencia: extirpar los tejidos contusos o los fragmentos desgarrados casi necróticos.




Figuras 4Ejercicios de nudos con pinza


Figuras 5Problemas específicos




Figura 6Punto de ángulo




Figura 7Cierre de la piel con puntos separados con hilo no reabsorbible