Piomiositis


– La piomiositis es una infección del músculo, prácticamente siempre debida al Staphylococcus aureus, que afecta preferentemente los músculos de las extremidades y del tronco. Las localizaciones son a veces múltiples.
– Los factores de riesgo incluyen la inmunodepresión, una infección concomitante por S. aureus, la malnutrición, un traumatismo local y el consumo de drogas inyectables. El riesgo de mortalidad es alto sin tratamiento precoz.

Signos clínicos

– Signos y síntomas:
• locales: dolor muscular importante, edema de consistencia “leñosa” a la palpación.
• generales: adenopatías regionales y fiebre.
• piomiositis del psoas: el paciente permanece en una actitud en flexión de la cadera, la extensión de la cadera es doloroso. Si el absceso está en el lado derecho, los signos clínicos son los mismos que en una apendicitis (dolor en la fosa ilíaca derecha).
– Complicaciones: émbolos sépticos, endocarditis y artritis séptica, shock séptico (ver Estado de shock, Capítulo 1).

Investigaciones paraclínicas

– POCUS1 : ayuda a distinguir el absceso; permite descartar una trombosis venosa profunda.
– Radiografía: permite identificar la presencia de un cuerpo extraño, signos de osteomielitis o de osteosarcoma.

Tratamiento

– Inmovilizar el miembro.
– Tratamiento antibiótico sistemático (ver Erisipela y celulitis, Capítulo 4).
– Analgésicos en función del grado de dolor (ver Dolor, Capítulo 1).
– Aplicar compresas embebidas en alcohol al 70% 2 veces al día (hasta 3 veces al día máx. riesgo de quemaduras en la piel) hasta la incisión-drenaje.
– El tratamiento consiste en la incisión y drenaje del absceso, en condiciones de asepsia rigurosa (materiales e instrumentos estériles, preparación antiséptica de la piel) según las reglas de incisión y drenaje de abscesos (ver Absceso cutáneo, Capítulo 10). El absceso muscular suele ser más profundo que otros abscesos. Para localizarlo puede ser necesario la aspiración con una jeringuilla de gran calibre. La aspiración no basta como tratamiento, aunque permite evacuar el pus. Se requiere a continuación realizar una incisión y un drenaje.
– En caso de piomiositis del psoas: empezar el tratamiento antibiótico y derivar al cirujano.

Material y anestesia

Los mismos que para un absceso cutáneo, Capítulo 10.

Técnica

– Incisión amplia, siguiendo el eje de los miembros donde se localiza el absceso, respetando los ejes vásculo-nerviosos; incisión de la piel, de los tejidos subcutáneos y de las fascias musculares con el bisturí (Figura 9a).
– Dilaceración de las fibras musculares con un dedo, o con unas pinzas de Kelly sin dientes o tijeras romas, bien introducidas cerradas en el músculo para ir ascendiendo mientras se abren ligeramente (en sentido perpendicular al de las fibras), hasta la cavidad purulenta (Figura 9b). Si el absceso es muy profundo, puede ser necesario derivar a un cirujano.
– Exploración y extracción del pus con el dedo, destruyendo adherencias y posibles neocavidades (Figura 9c).
– Lavado abundante con cloruro de sodio 0,9%.
– Drenaje por la incisión colocando una lámina gruesa.
– Fijar la lámina con un punto de sutura en uno de los bordes de la herida y retirarla al cabo de unos 5 días (Figura 9d).

Figuras 9: Incisión-drenaje quirúrgico de una piomiositis

Figura 9a
Incisión amplia

Figura 9b
Disección del músculo con una pinza de Kelly, introducida cerrada, ir ascendiendo mientras se van abriendo ligeramente

Figura 9c
Exploración y extracción del pus con el dedo


Figura 9d
Drenaje con una lámina fijada a la piel



Footnotes
Ref Notes
1 La ecografía clínica solo debe ser utilizada e interpretada por profesionales debidamente capacitados.