Bronquiolitis


La bronquiolitis es una infección viral epidémica y estacional de las vías respiratorias inferiores, caracterizada por la obstrucción bronquiolar en niños menores de 2 años.
El virus respiratorio sincitial (VRS) es el responsable del 70% de los casos de bronquiolitis. La transmisión del VRS es directa, por inhalación de gotitas (tos, estornudos) e indirecta, por contacto con material y manos manchadas de secreciones contaminadas.
En la mayoría de los casos, la bronquiolitis es benigna, evoluciona hacia la curación espontánea (con posibilidad de recidiva) y el tratamiento se efectúa ambulatoriamente.
Existen formas severas que pueden poner en juego el pronóstico vital por agotamiento del lactante o sobreinfección bacteriana. Es necesario hospitalizar cuando el niño presenta signos/criterios de gravedad (10 a 20% de los casos).

Signos clínicos

– Taquipnea, disnea, espiración sibilante, tos, secreción espumosa y obstructiva.
– A la auscultación: espiración alargada con sibilantes difusos bilaterales. A veces, crepitantes finos, difusos al final de la inspiración.
Una rinofaringitis con tos seca, sin fiebre o acompañada de fiebre moderada, precede de 24 a 72 horas a estos signos.

– Signos de gravedad:
• Alteración importante del estado general, aspecto tóxico (palidez, tez grisácea)
• Apneas, cianosis (buscar en los labios, la mucosa bucal y las uñas)
• Signos de lucha (aleteo nasal, tiraje esternal/torácico)
• Ansiedad y agitación (hipoxia), alteraciones de conciencia
• Frecuencia respiratoria > 60/minuto
• Disminución de los signos de lucha y bradipnea (frecuencia respiratoria < 30/minuto en menores de 1 año y < 20/minuto en menores de 3 años, agotamiento). Atención a no atribuir estos signos a una mejoría clínica.
• Sudores, taquicardia en reposo y en ausencia de fiebre
• Silencio en la auscultación (espasmo bronquial intenso)
• Dificultad para beber o amamantarse (mala tolerancia al esfuerzo)

Tratamiento

El tratamiento es sintomático. Los signos de obstrucción durante una decena de días; la tos puede persistir 2 semanas más.

Los niños que cumplen alguno de los criterios siguientes son hospitalizados:
– Presencia de un signo de gravedad
– Patología preexistente (cardíaca, pulmonar, malnutrición, VIH, etc.)

La hospitalización se considera caso por caso en las siguientes situaciones:
– Patología aguda asociada (gastroenteritis, infección bacteriana, etc.)
– Edad inferior a 3 años

En los demás casos, el niño puede ser tratado a domicilio indicando a los padres como tratar al niño y cuales son los signos de gravedad ante los que deben reconsultar.

Tratamiento ambulatorio

– Lavado de la rinofaringe con cloruro de sodio 0,9% antes de las tetadas (enseñar la técnica a las madres)1 .
– Fraccionar las tetadas para limitar los vómitos en los accesos de tos.
– Aumento del aporte hídrico en caso de fiebre y/o secreciones importantes.
– Tratar la fiebre (Capítulo 1).
– Evitar toda manipulación inútil.

Hospitalización

– En todos los casos:
• Poner al niño en posición semi-sentada (± 30º).
• Lavado de la rinofaringe, fraccionar las tetadas, tratamiento de la fiebre, como en ambulatorio.
• Aspiración suave de las secreciones buco-faríngeas si es necesario.
• Aportes líquidos: 80 a 100 ml/kg/día + 20 a 25 ml/kg/día en caso de fiebre elevada o secreciones bronquiales muy profusas.

– En función de los síntomas:
• Oxígeno nasal humidificado (1 o 2 litros/minuto).
• En caso de fatiga importante al mamar o vómitos, pasar la ración hídrica por sonda gástrica (aportes frecuentes, volúmenes pequeños) o por vía IV durante el menor tiempo posible. No dar de mamar o alimentación por boca a un niño con polipnea severa pero no prolongar inútilmente la alimentación por sonda (compromiso respiratorio) o la perfusión.
• Tratamiento broncodilatador: puede considerarse tras haber dado un tratamiento de prueba (salbutamol inhalado: 2 o 3 pulsaciones por medio de una cámara de inhalación, repetido 2 veces con 30 minutos de intervalo). Si la prueba es eficaz, se continúa el tratamiento (2 o 3 pulsaciones cada 6 horas en fase aguda seguida de disminución progresiva según la evolución clínica); si la prueba es un fracaso, se abandona el tratamiento.
• Antibioticoterapia no está indicada salvo en caso de sospecha de complicación infecciosa como una neumonía bacteriana.

Prevención y control

La transmisión nosocomial del virus es elevada:
– Reagrupar a los niños afectos de bronquiolitis aparte de los demás niños (cohorting).
– Siendo la infección transmitida predominantemente por las manos, la medida de prevención más importante es el lavado de las manos después de todo contacto con los pacientes y los objetos o superficies en contacto con los pacientes sobre los cuales el virus sobrevive varias horas.
– Además el personal deberá llevar bata, guantes y máscara quirúrgica cuando contacte con los pacientes.



Footnotes
Ref Notes
1

El niño en decúbito dorsal y la cabeza ladeada, instilaciones nasales con cloruro sódico al 0,9% en cada fosa nasal.