Sarampión


El sarampión es una infección vírica extremadamente contagiosa. La transmisión se efectúa por vía aérea (inhalación de microgotas emitidas por una persona infectada). El sarampión afecta sobre todo a los niños menores de 5 años y puede prevenirse con la vacunación.
Para más información, referirse a la guía Management of a measles epidemic, MSF.

Signos clínicos

El periodo de incubación es de 10 días.

Fase prodrómica o catarral (2 a 4 días)
– Fiebre elevada (39-40 ºC) y tos y/o rinorrea y/o conjuntivitis (ojos rojos y lagrimeo).
– Manchas de Koplick: pequeñas manchas blanco-azuladas sobre base eritematosa, en la cara interna de las mejillas. Este signo es específico del sarampión pero no está siempre presente en el momento del examen. No es necesario encontrarlo para efectuar el diagnóstico de sarampión.

Fase eruptiva (4 a 6 días)
– Tres días de media después del inicio de los síntomas, erupción de máculo-pápulas eritematosas, no pruriginosas que desparecen a la presión. La erupción evoluciona según una topografía descendente: frente, seguido de cara, cuello, tronco (el segundo día), abdomen y extremidades inferiores (tercer y cuarto día).
– Paralelamente, los síntomas de la fase catarral regresan. En ausencia de complicaciones, la fiebre desaparece cuando la erupción llega a los pies.
– La erupción desaparece hacia el 5º día siguiendo topografía descendente, como había aparecido, de la cabeza a los pies.

La fase eruptiva se sigue de una descamación durante 1 a 2 semanas, muy pronunciada en pieles pigmentadas (la piel toma un aspecto atigrado).

En la práctica, un paciente que presente una fiebre y una erupción máculo-papular y al menos uno de los signos siguientes: tos o rinorrea o conjuntivitis, es un caso clínico de sarampión.

Complicaciones

La mayor parte de los casos de sarampión presentan al menos una complicación:
– Respiratoria y ORL: neumonía, otitis media, laryngotracheobronquitis
– Ocular: conjuntivitis purulenta, queratitis, xeroftalmia (riesgo de ceguera)
– Digestivas: diarrea con o sin deshidratación, estomatitis más o menos severa
– Neurológicas: convulsiones febriles; raramente, encefalitis
– Malnutrición aguda, inducida o agravada por el sarampión (período post-sarampión)

La neumonía y la deshidratación son las causas inmediatas más frecuentes de muerte.

Conducta a seguir

– Hospitalizar al niño si presenta al menos una complicación mayor:
• Incapacidad de beber/alimentarse/mamar, o vómitos
• Alteración de la conciencia o convulsiones
• Deshidratación
• Neumonía severa (neumonía con distrés respiratorio o cianosis o SpO< 90%)
• Laryngotracheobronquitis aguda (crup)1
• Lesiones de la córnea (dolor, photofobia, erosión u opacidad)
• Estomatitis que impide la alimentación
• Malnutrición aguda

– Tratar de forma ambulatoria al niño sin complicación mayor alguna, sin ninguna complicación o con una complicación menor:
• Neumonía sin signos de gravedad
• Otitis media aguda
• Conjuntivitis purulenta sin afectación de la córnea
• Diarrea sin deshidratación
• Candidiasis oral benigna (hidratación/alimentación oral posibles)
En caso de duda, mantener al niño en observación durante unas horas.

– Evicción/aislamiento
• Aislamiento de los pacientes hospitalizados
• Evicción de los casos tratados en ambulatorio durante este periodo

Tratamiento

Tratamiento sintomático y preventivo

– Tratar la fiebre: paracetamol (Fiebre, Capítulo 1).
– Hacer beber al niño (riesgo importante de deshidratación).
– Aumentar la frecuencia de las tetadas, fraccionar las comidas (cada 2 a 3 horas).
– Despejar la rinofaringe para evitar la sobreinfección de las vías respiratorias y mejorar el confort (sonar con frecuencia o lavados de nariz).
– Limpiar los ojos con agua limpia 2 veces/día y administrar retinol los días D1 y D2 (ver Capítulo 5) para evitar complicaciones oculares.
– En niños menores de 5 años: amoxicilina VO durante 5 días a título preventivo (reducción de sobreinfecciones respiratorias y oculares).
– En caso de diarrea simple sin deshidratación: rehidratación oral, Plan A de la OMS (Anexo 2).
– Colocar una sonda nasogastrica durante algunos días en caso de estomatitis que impida que el niño beba.

Tratamiento de las complicaciones


Tratamiento de las complicaciones

Neumonía severa

ceftriaxona IV o IM + cloxacilina IV seguidos de amoxicilina/ácido clavulánico VO (ver Capítulo 2)
+ oxygeno si existe cianosis o SpO2 < 90%
+ salbutamol si sibilantes espiratorios y estertores sibilantes a la auscultación
Vigilancia estrecha.

Neumonía sin signos de gravedad

amoxicilina VO durante 5 días

Crup

Vigilancia hospitalaria. Mantener al niño calmado. La agitación y los llantos agravan los síntomas.
En caso de crup severo:
dexametasona IM: 0,6 mg/kg dosis única
+ epinefrina (adrenalina, ampolla de 1 mg/ml) en nebulización: 0,5 ml/kg (max. 5 ml)
+ oxygeno si existe cianosis o SpO2 < 90%
Vigilancia intensiva hasta la resolución de los síntomas.

Otitis media aguda

Ver Otitis, Capítulo 2.

Deshidratación

Por vía oral o IV según la importancia de la deshidratación.

Candidiasis oral

Ver Estomatitis, Capítulo 3.

Conjuntivitis purulenta

Ver Conjuntivitis, Capítulo 5.

Queratitis/ queratoconjuntivitis

tetraciclina oftalmica 1%, una applicación 2 veces al día durante 7 días
+ retinol VO una dosis los D1, D2, D8 (ver Xeroftalmia, Capítulo 5)
+ protección sobre el ojo y tratamiento del dolor (ver Dolor, Capítulo 1).
No corticoides locales.

Xeroftalmia

Ver Xeroftalmia, Capítulo 5.

Convulsiones febriles

Ver Convulsiones, Capítulo 1.

Prevención

– No administrar quimioprofilaxis en los contactos.

– Vacunación:
• La primera dosis de vacuna se administra a partir de los 9 meses. Cuando existe un alto riesgo de contagio (reagrupamiento de poblaciones, epidemias, malnutrición, niños nacidos de madre infectada por VIH, etc.): una dosis a partir de los 6 meses de edad (entre 6 y 8 meses) y una dosis a partir de la edad de 9 meses (respetar un intervalo mínimo de un mes entre las 2 inyecciones).
• Debe administrarse una segunda dosis antes de los 5 años de edad para recuperar a los niños no vacunados o que no respondieron a la primera dosis.



Footnotes
Ref Notes
1

Los síntomas (grito o voz ronca, dificultad respiratoria, ruido inspiratorio estridente [estridor inspiratorio], tos característica, comparada con un « ladrido de perro ») están causados por la inflamación y el estrechamiento de la laringe. El crup se considera leve si el estridor aparece cuando el niño se agita o llora pero desaparece cuando el niño se calma. El niño debe estar vigilado constantemente puesto que su estado general y respiratorio puede degradarse con rapidez. El crup es severo cuando el estridor persiste en reposo (es continua) o se acompaña de distrés respiratorio.